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martes, 26 de julio de 2011

Sangre española.

Papá, hay cosas que, en un día cualquiera, no se dicen entre hombres pero que hoy debo decírtelas: Gracias por tenerte como modelo de bien nacido; gracias por creer en el honor; gracias por tener tu apellido; gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy y que es el fruto de ese hogar donde vos sos el pilar.

Fragmento de la Carta del Teniente Primero ESTEVEZ
(Cruz la Nación Argentina al Heroico Valor en Combate) a su padre.

miércoles, 20 de julio de 2011

Canción de los Cuatro Camaradas

Cuatro cruces laureadas.
Cuatro oraciones al viento.
Cuatro alientos, cuatro almas.
Cuatro yugos encendidos
y veinte flechas bordadas.
Silueta del parapeto
eran cuatro camaradas.
Cuatro camisas azules
¡Cuatro de la VIEJA GUARDIA!


Canción de los Cuatro Camaradas
Manuel Urrutia

martes, 17 de mayo de 2011

Loa a España.

¡Oh España, madre sagrada y siempre feliz de príncipes y de pueblos! Eres la más hermosa de todas las tierras, habitadas y por habitar, desde Occidente hasta las Indias. Con todo derecho eres ahora la reina de todas las provincias, luminaria de la que se benefician tanto el Oriente como el Ocaso. Tú eres el encanto y el ornamento de todo el orbe, la parte más ilustre de la tierra, en la que se regocija sobremanera y florece espléndidamente la gloriosa fecundidad del pueblo godo.

Con gran indulgencia, aunque merecidamente, te enriqueció la naturaleza con notable abundancia de todo tipo de bienes. Eres rica en frutos, copiosa en uvas, alegre en cosechas; te vistes de mieses, los olivos te ofrecen sus sombras, y las vides te sirven como vestido. Tus campos están llenos de flores, tus montes te hacen frondosa, y tus costas abundan en peces. Estás situada en la zona más agradable del mundo; gracias a ello, ni te abrasa el ardor del sol tropical, ni te agarrota el rigor de los hielos glaciales, sino que abrazada por la zona más templada del cielo, te nutres de felices céfiros. Porque, efectivamente, tú haces posible la fecundidad de los campos, el precioso valor de las minas, y cuanto de hermoso tienen los seres vivientes. Y de ninguna manera tienen por qué minusvalorarte esos ríos a los que ennoblece la merecida fama de sus rebaños.

Superas a Alfeo en caballos y al Clitumno en reses, por más que el sagrado Alfeo pueda entrenar a sus veloces cuadrigas por las pistas para hacerse con las palmas olímpicas, y el Clitumno se dedicara en el pasado a ofrecer en sacrificio enormes novillos en el Capitolio. Gracias a tus abundantísimos pastos, no necesitas ambicionar los prados de Etruria, ni, rebosante de palmas, te admiras ante los bosques de Molorco; tampoco sientes envidia de los carros de Élide en la carrera de tus caballos. Tú eres feracísima gracias a tus caudalosos ríos, los torrentes que arrastran pepitas de oro te visten de color amarillo, posees la fuente que engendra la mejor caballería, y te pertenecen los vellones teñidos de púrpura que brillan igual o más que los colores de Tiro. En ti se encuentra la piedra preciosa que brilla en el sombrío interior de los montes y resplandece casi como el sol.

Además, eres rica en hijos, en piedras preciosas y en púrpura; por otra parte, a tu gran fecundidad deben su existencia numerosos talentos y gobernantes de imperios, eres opulenta para encumbrar príncipes y feliz a la hora de parirlos. Con razón te deseó desde siempre la áurea Roma, cabeza de los pueblos; y, aunque el romano terminara un día poseyéndote gracias a su Romúlea fortaleza, al final el floreciente pueblo godo, tras numerosas victorias por todo el orbe, te robó el corazón y te amó, y goza ahora de ti con segura felicidad entre la pompa regia y el esplendor del imperio.


San Isidoro. Siglo VI

domingo, 15 de mayo de 2011

José Antonio Primo de Rivera


José Antonio, ¡Maestro!... ¿En qué lucero,
en qué sol, en qué estrella peregrina
montas la guardia? Cuando a la divina
bóveda miro, tu respuesta espero.

Toda belleza fue tu vida clara.
Sublime entendimiento, ánimo fuerte,
y en pleno ardor triunfal, temprana muerte
porque la juventud no te faltara.

Háblanos tú… de tu perfecta gloria
hoy nos enturbia la lección el llanto;
mas ya el sagrado nimbo te acompaña

y en la portada de su nueva historia
la Patria inscribe ya tu nombre santo…
¡José Antonio! ¡Presente! ¡Arriba España!


Manuel Machado

Tomado de Corona de Sonetos.

lunes, 2 de mayo de 2011

Oda al 2 de Mayo.

martes, 12 de abril de 2011

Los Tercios de Flandes



...sufren a pie quebrado con un semblante, bien o mal pagados. Nunca la sombra vil vieron del miedo, y aunque soberbios son, son reportados. Todo lo sufren en cualquier asalto; sólo no sufren que les hablen alto.

Pedro Calderón de la Barca

lunes, 11 de abril de 2011

Esto es España.

Este Ejército que ves
vago al hielo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un Soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el pecho
que el pecho adorna al vestido.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.
Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.

Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la firmeza, la lealtad,
el valor, la bizarría,
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son
caudal de pobres Soldados;
que en buena o mala fortuna
la Milicia no es más que una
religión de hombres honrados.



Pedro Calderón de la Barca

miércoles, 16 de febrero de 2011

A Don Francisco de Pizarro.

A pesar de los pesares,
noble sangre de vascongada raíz,
como labriego se fue forjando,
su heroica dignidad hasta morir.

Dicen que fue natural hijo,
y que su familia paterna reconocer
no quiso, pero él tuvo alma aventurera,
y en el nuevo mundo demostró su poder.

Admirador del sevillano Ojeda, y de Vasco
Núñez de Balboa, se forjó en aquellas maravillosas
huestes, recogió conocimientos e ilusiones,
que a posteriori le darían conquistas tan honrosas.

Con la cuartelada de Castilla y León, la cruz
de Santiago, y alguna cruz de Calatrava,
con Vasco Núñez de Balboa descubrió el Mar del Sur,
en el Panamá sembró sus épicas hazañas.

Conquistador, misionero, guerrero, fundador,
Lima, la Ciudad de los Reyes, su cetro,
Los Andes fueron el mejor testigo presencial,
de las campañas de este hidalgo extremeño.

El usurpador Atahualpa tembló de miedo,
las gentes peruanas a los españoles identificaron,
como la encarnación del gran dios Wiracocha,
El río Virú brilló cuando la conquista lograron.

Contra vientos, mareas y desiertos hubieron
de luchar, no obstante, y a pesar de los pesares,
jamás se pensó en la rendición, si bien se tuvo
respeto, por aquellos guerreros tan formidables.

La batalla de Cajamarca revivió la hispana épica,
ciento cuarenta y siete españoles contra más
de treinta mil feroces indios; éstos despavoridos
huyeron, cañones, perros y caballos fueron su pesar.

Como dioses blancos fueron considerados,
cosa que no fue para menos, en los peores
momentos su harta destreza corroboraron,
hicieron fácil lo imposible, con honores.

Pizarro caudillo, guía, firme, tajante,
Trujillo siempre en su amoroso recuerdo,
volver a Cáceres con imperiales glorias,
pudo cumplir su tan anhelado sueño.

En políticas cuestiones le tocó lidiar,
con luces y sombras así se mostró,
el ardor de su hermano mató a Almagro,
y él mismo fue presa de la mísera traición.

Su muerte fue harto triste, impropia
de lo que por tanto peleó en vida,
no obstante es de entender que los héroes,
se van forjando para tan dura lidia,

Pizarro altanero, pujante, severo,
Santo y seña de la fundación de la Nueva Castilla,
leer y escribir falta no hizóle, pues con maestría,
desbordó los propósitos de tan nobles cuadrillas.

Luengas barbas, serio semblante, poderío,
siempre desafiante ante el porvenir,
la espada movió con certera habilidad,
bajo el eterno e hispano dilema de vencer o morir.

Cantares de gesta hechos en vida,
realidad que invita al más dulce sueño,
Pizarro por las Españas siempre presente,
Pizarro, ejemplo para un futuro grande y bueno.


Ordóñez

domingo, 30 de enero de 2011

Españolito.

Españolito que naces,
ya eres un privilegiado,
has sido uno de los pocos,
a los que no han abortado,

Españolito, échame cuenta,
en España te han de querer,
si tú a España le haces,
de todo menos bien,

Defender tu historia,
de la leyenda negra,
será un calvario en vida,
en tu propia tierra,

No enarboles la bandera,
de España en España,
te arriesgas al insulto,
al desprecio y a la saña,

Odia a tus antepasados,
tu cultura y tradición,
para triunfar en España,
es el camino mejor,

Ve de enterado por la vida,
ten complejo de inferioridad,
luchando contra tu país,
una estatua no te ha de faltar,

Podrás ser contradictorio,
en un momento dado,
"¿Como aquí? ¡En ningún sitio!",
dirás cuando estés borracho,

Favorece al invasor,
divide a tu gente,
así te agasajará,
la buena suerte,

Escupe en tu plato,
maldice tu suelo,
mejor lo malo de fuera,
que lo bueno de dentro,

Yo me voy planteando,
si esto siempre fue así,
digo, que si ser español,
en España es un sin vivir,

"España siempre ha sido,
muy poca cosa para un español",
Antonio Machado a Maeztu le dijo,
¡qué lúcida razón!

Españolito que vienes,
al mundo, ¡te guarde Dios!
ser español en España,
ha de helarte el corazón.


Antonio Machado

sábado, 29 de enero de 2011

Eso es España.

El fiero turco en Lepanto,
en la Tercera el francés,
y en todo mar el inglés,
tuvieron de verme espanto.

Rey servido y patria honrada
dirán mejor quién he sido
por la cruz de mi apellido
y con la cruz de mi espada.


Don Lope de Vega a Don Alvaro de Bazán

viernes, 28 de enero de 2011

Encamisada.

Camaradas del pantano,
la gloria nos aguarda,
encamisada en Flandes,
Santiago y cierra España.


Por el Rey Católico,
con imperiales escudos,
he ahí los Tercios,
bravos y corajudos.


Allá los herejes,
sin dar cuartel,
temiéndonos y odiándonos,
ambiente de hiel.


Aguas frías de castigo,
no doman leones
ibéricos, cuyo furor,
refulge los blasones.


Siempre sin miedo,
sin miedo en la encamisada,
del pantano a la gloria,
¡Santiago y cierra España!

martes, 25 de enero de 2011

España.

Indiscutiblemente tú eres nuestra España.
Agriamente lo dice la tierra que pisamos.
Esta piel que dibuja tu dura geografía:
el trigo de tus eras, el vino de tus campos.

Nos lo dicen los montes que sostienen el cielo,
a quien se pide a veces, pero se pide en vano.
Donde la nube habita tan amada
del labrador que espera, al pie firme del arado.

Indiscutiblemente eres tú quien nos duele,
y nosotros los hijos que te estamos llorando.
Como voz de protesta que tus muertos lanzaran,
en nuestra sangre pones un feroz latigazo.

España, si algún día levantas tu cabeza
de en medio de los muertos que contigo enterraron,
nos hallarás a todos por campos y ciudades
en la plena faena de dar a nuestros brazos
la alegría de estar laborando tu suelo,
que se torna en espigas al calor de tus manos.

Si algún día levantas tu cabeza,
podrás vernos a todos trabajar...trabajando.
Y a todos nos verás, aunque alguno te falte,
tal como tú nos quieres: hijos de ti, hermanos.


Manuel Arce

lunes, 24 de enero de 2011

Mi regreso a mi tierra querida.

Ahí están los montes queridos,
ahí están los prados
los caseríos bellos, blancos, blancos,
las fuentes y los regatos.

Estoy en Hendaya loco de contento
anchos, anchos los ojos.
¡Ahí está España! ¡Tierra mejor
no la hay en Europa entera!

Luego, contento a San Sebastián,
a la patria de Oquendo,
cielo tan lindo tener que dejar,
¡qué pena, hermanos!

Iruchulo querido,
tú eres un florido jardín:
de Venecia las gracias todas
tiene nuestra Donostia.

¡Oh, Euskalerria hermosa y querida!
aquí está tu hijo,
que por besar tu suelo,
sin más, ha venido.

Por ti daría
contento mi vida;
para ti hasta la muerte,
cuerpo y alma del todo.

Adiós, pues,
hermanos queridos de Donostia,
desde Bilbao tendréis
del viejo padre noticias;
y además,
os contaré en verso
lo que pasa en Sudamérica
para que todos lo sepan.


José María Iparraguirre Balerdi

domingo, 23 de enero de 2011

Oda a España.

Oh España, tierra eres, tierra solo,
pero con tu cálida, insondable entraña
el sol corre por dentro y te ilumina,
y te arrebata.

El sol te empuja brutalmente,
El enterrado sol que llevas, canta,
Ebria vuelas. Vas ya por las estrellas.
Vas pura, iluminada.

Mas llevas en tu seno
a los solemnes muertos que en ti braman,
que, como yo, con furia
te devoran y abrasan.

Oh España, ya por las estrellas,
oh estrella sola y clara:
te quiero con el llanto, España mía:
llanto tú brillador de luces altas.

¿Adónde vas, España grave?
Mis manos te levantan.
¿Adónde vas por el azul espacio?
Altísima navegas solitaria.

Y yo te veo tierra,
tierra sólo y herida por el hacha
de Dios, y vas sangrando, y cae
toda tu sangre por mi cara.

Ay, España querida.
Entiérrame en tu sangre roja. Arranca
a tu hijo del mundo. Llévame
contigo por la noche negra, España.

Vas alta y dolorosa.
Gimes, deliras, bramas.
Vas firme y pura por el firmamiento
a hundirte en Dios como una espada.


Carlos Bousoño

sábado, 22 de enero de 2011

España.

Esto que ves, que tienes, que te entrego,
hijo mío, es España. ...

Deja un día a tus ojos que se pierdan
en la redonda vega de Granada;
junto al silencio de sus torres rojas,
oye las fuentes de la Alhambra;
mira Toledo enamorando el Tajo,
el fresco prado hacia la mar cantábrica,
el cielo por los arcos de Segovia,
Ávila en su quietud amurallada,
Sevilla entre jazmines una noche,
Burgos de piedra donde el Cid cabalga,
Cádiz como una nieve mar adentro,
balcón de Tarragona, luz de Málaga,
cúpulas de la nave aragonesa,
orillas de la Huelva aventurada,
minera Asturias con el verde cuello,
Córdoba entre arcangélica y romántica,
Alicante con palmas hacia oriente,
Valladolid con la oración tallada,
coronado León entre los puertos,
Zamora altiva, Huesca pirenaica,
Galicia que la mano de Dios hizo,
rosa sillar nacida en Salamanca,
campos para la flor de Extremadura
donde la encina sin cesar batalla,
Madrid desde el palacio a la pradera,
Barcelona de las Atarazanas,
Valencia de las puertas y los puentes,
Álava señorial, Cuenca encantada,
Bilbao de hierro, Soria junto al frío,
Jaén del olivar, Murcia hortelana,
lejanísimas islas de fortuna,
islas de claridad mediterránea...


José García Nieto

viernes, 14 de enero de 2011

Castilla

El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.

El ciego sol, la sed y la fatiga
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga.

Cerrado está el mesón a piedra y lodo.
Nadie responde... Al pomo de la espada
y al cuento de las picas el postigo
va a ceder ¡Quema el sol, el aire abrasa!

A los terribles golpes
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca
en el umbral. Es toda
ojos azules, y en los ojos. lágrimas.

Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.

"Buen Cid, pasad. El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El cielo os colme de venturas...
¡En nuestro mal, oh Cid, no ganáis nada!"

Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: "¡En marcha!"

El ciego sol, la sed y la fatiga...
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga.


Manuel Machado