lunes, 7 de noviembre de 2011

Las Brigadas Internacionales

El monumento, fue inaugurado el pasado 22 de octubre, coincidiendo con el 75 aniversario de la creación de las Brigadas Internacionales, por el rector de la Universidad Complutense, José Carrillo, hijo del exdirigente del PCE, Santiago Carrillo. Al acto asistieron cuatro brigadistas, nonaneganrios, que lucharon en la Guerra Civil contra Franco y luego en la II Guerra Mundial contra Hitler.
Ahora nos cuentas que los soldados enviados por Stalin y la Internacional Comunista, vinieron a España a luchar por la democracia y la libertad, algo raro y nuevo en los comunistas que luchen por eso.




André Marty nació en Perpignan (Francia) el 6 de noviembre de 1886. Fue encargado por la Internacional Comunista de la organización del reclutamiento y disposición de las Brigadas Internacionales con el cargo oficial de Inspector General.
La carta del comunista André Marty, que dirigió al Comité Central del PCF el 15 de noviembre de 1937, no puede ser más elocuente para darse una idea de la clase de individuos que como brigadistas acudieron a España en octubre de 1936 procedente de distintos países europeos, EE.UU y alguno hispanoamericano:
«En España, mezclados con magníficos militantes comunistas, socialistas, antifascistas italianos, emigrados, alemanes y anarquistas de diversa condición y raza, hemos recibido a muchos centenares de elementos criminales internacionales, y mientras algunos de ellos se han limitado a vivir anchamente sin hacer nada y combatir, muchos han iniciado, aprovechándose de los primeros días, una innumerable serie de delitos abominables: estupros, violencias, robos, homicidios por simple perversión, hurtos, secuestros de personas, etc. No contentos con eso, fomentan sangrientas rebeliones contra las autoridades de Valencia, y no ha faltado alguno que se ha dedicado a ser espía de Franco. A medida que la Policía de Valencia se hacía dueña de la situación, tales elementos eran perseguidos y enviados a Albacete, centro de las Brigadas Internacionales a mis órdenes. Y así como ciertos de los aludidos han redimido sus culpas combatiendo valientemente y cayendo en los encuentros más encarnizados que las Brigadas han sostenido por la salvación de Madrid, otros dan pruebas de ser incorregibles.
Pretendían continuar en Albacete las criminales empresas que habían llevado a cabo en otras partes. Una vez detenidos, se escapaban del campo de concentración, agrediendo y matando a los centinelas. En vista de esto, no he dudado en ordenar las ejecuciones necesarias. Esas ejecuciones, en cuanto han sido dispuestas por mí no pasan de quinientas, todas ellas fundadas en la calidad criminal de los condenados».
Así pues, André Marty, conocido como “El Carnicero de Albacete”, “Le Boucher”, “Il Macelaio” o “The Butcher”, ejecutó a quinientos brigadistas, pero también señaló que otros habían redimido sus culpas combatiendo, comprobándose una vez más la historia de que en las Brigadas Internacionales estaban los peores individuos del hampa, salvo una minoría de idealistas que pagaron con sus vidas el error cometido. André Marty omite decir lo que sucedió en las batallas de la Granja en mayo de 1937, ni en la de Brunete en julio del mismo año, en las que soldados de las Brigadas se negaron a avanzar contra el adversario, siendo ejecutados al estilo soviético: un golpe en la espalda y un tiro en la nuca.
La frase preferida del “carnicero de Albacete” era: “La vida de un hombre vale 75 céntimos, el precio de un cartucho”.
Para Guillermo Cabanellas (“La guerra de los mil días”. Ed. Heliasta, Buenos Aires 1975): 
«André Marty pasará a la historia de la guerra española como un ejemplar sanguinario, cuya manía de fusilar a la gente constituía la revelación no de un genio, sino de un enfermo mental, de un asesino nato, que saciaba así sus bajos instintos. Difícilmente podía adivinarse en el rostro rechoncho, de doble papada y ojos azules, al sanguinario verdugo que fríamente exterminó a miles de sus ‘camaradas’ por las causas más baladíes y por los pretextos más infundados».  



2 comentarios:

  1. Que mas se puede esperar de un gobierno heredero de una idelogia que tiene en su haber mas de 100 millones de muertos,¿ponemos en la cifra la de sus protegidos de la ETA,marxistas igual que ellos? obviamente se deben añadir.Un saludo desde Valencia.

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  2. Joder, me has alegrado el alma con esa imagen. Al fin una reacción digna y decente en España, ¡ALELUYA! Un poco más y hasta la declararía Fiesta Nacional jejeje

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